Después del célebre artículo publicado en el 2006 por Michael Porter y Mark Kramer sobre la ventaja competitiva de la RSC, este año salió a la luz otro escrito interesante acerca de la creación de valor compartido. Sobre el tema, echemos un vistazo a las diez frases más destacadas de Porter durante su presentación en la ExpoManagement 2011 realizada en México.
Fuente: expokMASR
jueves, 24 de noviembre de 2011
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Buenas prácticas gubernamentales
El gobierno peruano decretó en diciembre de 2008, la reducción de impuestos que gravan a los vehículos nuevos. Posiblemente esta noticia causó alegría entre aquellos compatriotas que aspiran con todo derecho a acceder a un auto de estreno y desean darles un poco de mayor bienestar a sus familias. En el fondo esta medida pretende renovar nuestro parque automotor para hacerlo menos contaminante, promover la reconversión de automotores a gas natural y estimular el reemplazo paulatino del diesel por medio de un bono de chatarreo.
Sin duda se trata de una ejemplar práctica de Responsabilidad Social gubernamental que impacta positivamente a diversos grupos de interés y en distintos ámbitos. Esto demuestra que la gestión de la Responsabilidad Social también puede ser liderada desde los gobiernos bajo una perspectiva estratégica que permite construir ciudadanía y propiciar el desarrollo orientado hacia objetivos de sostenibilidad.
Aunque la iniciativa tiene que ver con el cuidado ambiental, no deja de ser una acción socialmente responsable con visión de futuro donde todos pueden ganar y beneficiarse de alguna manera:
-Gana el ciudadano porque más personas podrán comprarse un vehículo nuevo ya sea para uso particular o para trabajar.
-Gana la ciudad porque se eleva la autoestima de una colectividad acostumbrada a vivir entre humaredas y chatarra.
-Gana el medio ambiente porque se reduce las emisiones de plomo y azufre, lo cual minimiza también los efectos nocivos a la salud.
-Mejoran los estándares de seguridad (frenos, luces, cinturones de seguridad, etc.), por tanto disminuyen los riesgos de accidentes y lesiones.
-Propicia una dinámica económica traducida en mayores ventas, demanda de servicios y generación de empleo indirecto.
A esto llamamos cohesión social. El solo hecho de intentar masificar el uso del gas (GLP o GNV) permitirá un ahorro significativo para el usuario y reducir costos para las empresas de transporte, los gobiernos municipales obtendrán mejores ingresos por impuesto vehicular -sobre todo si se grava a vehículos con más de veinte años de antigüedad- lo cual debe traducirse en mejor infraestructura vial; el Gobierno central mejora su imagen tanto interna como externa. No olvidemos que los Objetivos del Milenio y el Pacto Mundial son órdenes globales que exigen a los países un compromiso con el medio ambiente, en tal sentido, gana la comunidad internacional preocupada por afrontar el cambio climático.
Sin embargo, debemos tener prudencia con la reglamentación del decreto. Como toda acción que busca mejorar la calidad de vida de la sociedad, es importante identificar los riesgos que ella conlleva. Ojo que debemos plantearnos metas concretas en la tarea global de reducir la emisión de CO2, se trata de reemplazar el polucionado parque automotor que tenemos y no tanto incrementarlo porque además no tenemos espacio suficiente para soportar su crecimiento ostensible. La acción social responsable debe ir de la mano con indicadores adecuados para medir sus resultados, cumplir objetivos en plazos definidos y contribuir con la sostenibilidad del país.
Artículo escrito y publicado por Aldo Arteaga Angeles, en revista Stakeholders N°10
El gobierno peruano decretó en diciembre de 2008, la reducción de impuestos que gravan a los vehículos nuevos. Posiblemente esta noticia causó alegría entre aquellos compatriotas que aspiran con todo derecho a acceder a un auto de estreno y desean darles un poco de mayor bienestar a sus familias. En el fondo esta medida pretende renovar nuestro parque automotor para hacerlo menos contaminante, promover la reconversión de automotores a gas natural y estimular el reemplazo paulatino del diesel por medio de un bono de chatarreo.
Sin duda se trata de una ejemplar práctica de Responsabilidad Social gubernamental que impacta positivamente a diversos grupos de interés y en distintos ámbitos. Esto demuestra que la gestión de la Responsabilidad Social también puede ser liderada desde los gobiernos bajo una perspectiva estratégica que permite construir ciudadanía y propiciar el desarrollo orientado hacia objetivos de sostenibilidad.
Aunque la iniciativa tiene que ver con el cuidado ambiental, no deja de ser una acción socialmente responsable con visión de futuro donde todos pueden ganar y beneficiarse de alguna manera:
-Gana el ciudadano porque más personas podrán comprarse un vehículo nuevo ya sea para uso particular o para trabajar.
-Gana la ciudad porque se eleva la autoestima de una colectividad acostumbrada a vivir entre humaredas y chatarra.
-Gana el medio ambiente porque se reduce las emisiones de plomo y azufre, lo cual minimiza también los efectos nocivos a la salud.
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Sin embargo, debemos tener prudencia con la reglamentación del decreto. Como toda acción que busca mejorar la calidad de vida de la sociedad, es importante identificar los riesgos que ella conlleva. Ojo que debemos plantearnos metas concretas en la tarea global de reducir la emisión de CO2, se trata de reemplazar el polucionado parque automotor que tenemos y no tanto incrementarlo porque además no tenemos espacio suficiente para soportar su crecimiento ostensible. La acción social responsable debe ir de la mano con indicadores adecuados para medir sus resultados, cumplir objetivos en plazos definidos y contribuir con la sostenibilidad del país.
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-Renovación del parque automotor podría tardar 40 años por falta de fondos.
Ver más en: Diario El Comercio
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